gracian_baltasar.jpg
Baltasar Gracián y Morales
Baltasar Gracián y Morales
, escritor, pedagogo y jesuita. Nació en Belmonte de Gracián (Zaragoza) en 1601 y murió en Tarazona (Zaragoza) en 1658 a los 57 años de edad.
Está considerado el escritor aragonés más importante del siglo XVII, conocido como el Siglo de Oro de las letras españolas, Gracián cultivó la prosa didáctica y filosófica.Entre sus obras destaca El Criticón, que es toda una alegoría de la vida humana y que está considerada una de las novelas más importantes de la literatura española, comparable por su calidad al Quijote o La Celestina.

Pensamiento
El pensamiento de Gracián es pesimista, como corresponde al periodo barroco. El mundo es un espacio hostil y engañoso, donde prevalecen las apariencias frente a la virtud y la verdad.El hombre es un ser débil, interesado y malicioso. Buena parte de sus obras se ocupan de dotar al lector de habilidades y recursos que le permitan desenvolverse entre las trampas de la vida.Para ello debe saber hacerse valer, ser prudente y aprovecharse de la sabiduría basada en la experiencia. Incluso disimular y comportarse según la ocasión.Todo ello le ha valido a Gracián ser considerado un precursor del existencialismo y de la posmodernidad.En sus obras hay una huella muy profunda de su sentido de la amistad (Lastanosa), animadversión (polémica con Salinas), de lo político (El Político) y de todo el espectro vivo de lo humano y lo divino.Todas las obras de Gracián se hallan henchidas de una fuerte carga de autobiografismo. Tuvo que utilizar varios seudónimos para poder realizar su labor literaria dentro de la Orden de los jesuitas a la que pertenecía.
Familia
Su padre, Francisco, «dotor médico», era natural de Sariñena, y su madre Ángela nació en Calatayud. En el Libro de las pruebas de limpieza de linaje, la familia es juzgada toda «gente limpia y honrada, cristianos viejos». En la obra Agudeza se mencionan los nombres de sus cinco hermanos.
Formación
Baltasar, de niño, residió varios años en Toledo, con Antonio Gracián, hermano de su padre, que era capellán de San Pedro de los Reyes.En 1619 previa la prueba de limpieza de linaje, ingresó en el noviciado de los jesuitas, en Tarragona. En 1627 fue ordenado sacerdote después de sus estudios de Filosofía en Calatayud, y de Teología en Zaragoza. En 1635 hizo en la Universidad de Gandía su profesión religiosa solemne.
Docencia
A partir de 1630 fue profesor de letras humanas en Calatayud en 1631 empezó enseñar teología moral en Lérida. En 1633 pasó a ocupar la cátedra de Filosofía en la Universidad de Gandía,En1636 volvió a tierras aragonesas, concretamente a Huesca, como confesor y predicador. Esta ciudad tuvo una importancia capital en la vida del jesuita, puesto que con el apoyo del erudito mecenas Vincencio Juan de Lastanosa pudo publicar su primer libro: El Héroe (1637).
Juan de Lastanosa
Lastanosa reunía en su casa-museo un importante cenáculo literario y artístico. El palacio del prócer oscense, que fue visitado por Felipe IV, era conocido por sus exquisitos jardines, por una estupenda armería, por la colección de medallas y por una magnífica biblioteca de cerca de siete mil volúmenes, una cantidad extraordinaria en esa época. En este propicio ambiente Gracián trabó contacto con la intelectualidad cultural aragonesa, entre la que se cuenta el poeta Manuel de Salinas o el historiador Juan Francisco Andrés de Uztarroz.
Relaciones con el duque Nochera
En 1639 llegó a Zaragoza, nombrado confesor del virrey, duque de Nochera, con quien se estableció en Madrid cuando fue cesado como virrey de Aragón. No obstante, su estadía en la Corte fue desalentadora, porque sus ambiciones se saldaron con un franco desengaño. Con todo, publicó allí su segunda obra, El Político (1640) y ultimó la primera versión de su tratado teórico sobre estética literaria barroca, titulado Arte de ingenio, tratado de la agudeza (1642).
Segunda etapa como docente
De 1642 a 1644 ejerció el cargo de vicerrector del Colegio de Tarragona, donde auxilió a los soldados que tomaron Lérida en la Sublevación de Cataluña (1640). Cayó enfermo, y fue enviado a Valencia para reponerse. Tomo contacto con la biblioteca del hospital, y escribió una nueva obra, El Discreto (1646).De nuevo fue trasladado a Huesca para impartir clases de Teología Moral hasta 1650. Es en esta época cuando más activamente pudo dedicarse a la literatura. Aparecieron entonces El Oráculo manual y arte de prudencia (1647)
Caida en desgracia El Criticón
En 1649 fue destinado a Zaragoza. En la capital aragonesa ejerció los cargos de confesor, predicador y profesor de Escritura.Allí se relacionó con los principales eruditos y poetas zaragozanos y preparó su obra más conocida, El Criticón, que apareció en tres partes a lo largo de la década de 1650, que tuvo que firmarla como García de Marlones que era un anagrama de su nombre. Por esta obra la Compañía de Jesús, le aplicó una sanción ejemplar que consistió en una reprensión pública, con ayuno a pan y agua, y fue destituido de su cátedra de Escritura y enviado a Graus.En los últimos meses de su vida se encontraba en Tarazona, como consultor y prefecto espiritual; murió en diciembre de 1658 y fue inhumado en la sepultura de los padres, en la iglesia del colegio.
Problemas de salud
La documentación jesuítica de Roma, con referencias a Gracián, mantiene que gozó de una salud plena y robusta hasta 1633. Desde entonces, hasta 1655, se le considera siempre como de mediana salud. Y en los últimos años hasta su muerte en 1658, aparece como persona débil y enfermiza.De 1619 a 1639 fue calificado como una persona de excelente ingenio y de juicio recto, apto para los ministerios apostólicos de la orden. Pero a partir de 1645, su prudencia comienza a tenerse por mediocre, y en concreto se le juzga poco apto para cargos de gobierno religioso.
El CriticónCriticon-3.jpg
La obra cumbre de su producción literaria, El criticón, emprende el ambicioso proyecto de ofrecer una amplia visión alegórica de la vida humana en forma novelada.Sus dos protagonistas, Andrenio y Critilo, son símbolos, respectivamente, de la Naturaleza y la Cultura, de los impulsos espontáneos y de la reflexión prudente. Como Gracián parte del supuesto barroco de que la Naturaleza es imperfecta, Critilo es quien salva a Andrenio de las asechanzas del mundo y lo conduce luego a la isla de la Inmortalidad, a través de una serie de lugares alegóricos.
Aragonesismo
El aragonesismo del escritor ha sido estudiado por Del Arco, Aguiano, Goded, Mur, etc.Filológicamente, son muchos los aragonesismos léxicos y sintácticos, sembrados en la lingüística graciana, con «la cordura que todo lo sazona».Gracián, con propia terminología, es «ambidextro», «janual», y confiesa que «hablamos con dos lenguas a la par». Si la «oposición» estructuralista Clasicismo/Barroco no aparece siempre con los «rasgos pertinentes» diferenciados, Gracián puede ser paradigma de un eclecticismo ético y estético en una unidad superior integradora o neutralizadora -aún sin nombre-, lo mismo en el equilibrio barroco de la escuela aragonesa que en la línea cervantina de la síntesis entre barroco y neoclasicismo.
Volver a la página de Inicio
Fuentes
Baltasar Gracián y Morales. Gran Enciclopedia Aragonesa.
Baltasar Gracián y Morales. Biografías y Vidas
Baltasar Gracián. Wikipedia
Editor: FRB