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Casa de los Vettii, en Pompeya, que descubrió Joaquín de Alcubierre
Roque Joaquín de Alcubierre
, ingeniero militar y arqueólogo. Nació en Zaragoza en 1702 y murió en Nápoles en 1780 a los 77 años de edad.
Este personaje ha pasado a la historia por haber sido el descubridor de los yacimientos arqueológicos italianos de Pompeya y Herculano. A pesar de sus errores, imputables a su falta de experiencia y de formación arqueológica, sus méritos fueron inmensos.
Familia
Se casó con Ignacia Díaz
Formación
Cursó estudios en Zaragoza y al llegar a la edad adulta accedió al ejército como voluntario del cuerpo de ingenieros militares, por intermediación del conde de Bureta.
Carrera militar
Su trayectoria militar se fue desarrollando en varias ciudades, entre las que se encuentran Gerona (donde colaboró en construir fortificaciones militares) Barcelona o Madrid.
Viaje a Italia
Alcubierre fue destinado a Italia y allí simultaneó la dirección de las excavaciones con sus obligaciones militares, más absorbentes a medida que ascendía puestos en los ejércitos del rey de Nápoles: en 1749 era ya teniente coronel e ingeniero en segundo, en 1772 fue ascendido a brigadier e ingeniero en jefe, y en 1777 a mariscal de campo. En 1772 se le concedió también el cargo de gobernador del Castillo del Carmen, adosado a la muralla aragonesa de Nápoles, en las inmediaciones de la plaza del Mercado.
Arqueólogo
En 1738 se encontraba trabajando en la construcción de un nuevo palacio para el rey Carlos de Nápoles (futuro Carlos III de España) en Portici. Uno de los trabajos que se le encomendaron fue el trazado de la planta de los alrededores del Palacio, y mientras se dedicaba a ello, los habitantes de la zona le informaron sobre numerosos hallazgos fortuitos de objetos antiguos. Tras recoger todas las noticias posibles sobre estos hechos, Alcubierre propuso a su jefe la realización de una excavación sistemática en ese lugar, en busca de tesoros antiguos. La idea fue apoyada por el rey, quien encargó a Alcubierre la dirección de los trabajos de excavación iniciados en otoño de 1738.Los restos descubiertos por Alcubierre resultaron pertenecer a la ciudad de Herculano, sepultada por una erupción del Vesubio en el año 79 d.C. El resultado fue el descubrimiento de numerosas esculturas (de Hércules o las de los Balbos de Gades), pinturas murales y restos de un edificio después identificado con el teatro de la ciudad.
Pompeya
En 1748 animado por el éxito, Alcubierre decidió probar fortuna de excavar en el lugar conocido como Civita. El resultado fue el descubrimiento de Pompeya, otra ciudad sepultada por la misma erupción del Vesubio que Herculano, de la que se excavaron el anfiteatro, la praedia de Iulia Felix y una buena parte de la Vía de los Sepulcros, junto a la Puerta de Herculano. Además de Pompeya y Herculano, los trabajos de rescate se desarrollaron también en Estabia, Sorrento (villa de Asinio Pollio), Capri, Pozzuoli y Cumas.El interés de estas excavaciones se centraba, fundamentalmente, en la recuperación de objetos artísticos para ser expuestos con posterioridad en las colecciones reales. Alcubierre llevaba un diario meticuloso de los trabajos, a lo que contribuyó su formación como ingeniero y experto en dibujo, y de la correspondencia que mantenía con especialistas resaltando los hallazgos más importantes.Sin embargo, los restos exhumados volvían a ser enterrados ante las dificultades técnicas que presentaba su conservación. A pesar de ejecutar con perfección el encargo de sus superiores, fue duramente criticado, especialmente por sus colaboradores, el suizo Carlos Weber y el romano Francesco de la Vega, que soportaban mal la tenacidad y autoritarismo de Alcubierre.


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Fuentes
Roque Joaquín Alcubierre. Zaragoza.es
Roque Joaquín Alcubierre. Gran Enciclopedia Aragonesa.
Editor: FRB