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Madre Rafols
María Rafols Bruna
, beata, enfermera y religiosa, conocida como Madre Rafols, Nació en Villafranca del Penedés (Barcelona) en 1781 y murió en Zaragoza en 1853 a los 71 años de edad.
Fue fundadora de la Congregación de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana y con 23 años, fue su primera superiora. Gracias a su comportamiento en la Guerra de la Independencia, para socorrer a heridos y enfermos, fue proclamada en 1908 «Heroína de los Sitios de Zaragoza».
Familia
Sus padres eran campesinos con pocos recursos. Pero al fallecer su padre cuando ella tenía 9 años, su madre contrajo nuevas nupcias. Con una situación económica más holgada pudieron costear sus estudios en un prestigioso colegio de Barcelona.
Formación
Ingresó en 1794 en el monasterio femenino de San Gervasio, en Barcelona, de la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, Tuvieron en cuenta sus excelentes cualidades porque era inteligente, trabajadora y responsable.
Sacerdote Juan Bonal Gracia
Con motivo de la peste que se produjo en Barcelona, por esas fechas; empezó a trabajar de enfermera y tuvo ocasión de conocer al sacerdote Juan Bonal Gracia, que era vicario del hospital de la Santa Cruz, que luego sería durante muchos años su director espiritual.Este sacerdote había concebido un Instituto para ejercer la caridad en el ámbito hospitalario a la manera de las Hijas de San Vicente de Paúl en Francia, que se ocupase ante todo de la atención a los enfermos. María supo de primera mano cómo se desvivía él por los afectados, especialmente los pobres y aceptó formar parte de ese proyecto.
Llegada a Zaragoza
En 1804 llegó María a Zaragoza con un grupo de religiosos y religiosas seleccionados en Barcelona por el Padre Bonal para hacerse cargo de los servicios del Hospital de Nuestra Señora de Gracia , cuya Junta o Sitiada les había solicitado.María, que sólo tenía 23 años, por su madurez y cualidades fue designada responsable de todo el hospital y luego superiora de la Congregación de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana, nacida en el mencionado hospital zaragozano ese mismo año.
Iniciativas
La Madre Rafols, constató al llegar al hospital que los medios disponibles en aquel hospital eran escasos. Además, los trabajadores del centro acogieron de mal grado a los recién llegados y les dispensaron un trato hostil.Desde el principio se percató de la serie de circunstancias que había que solventar, las carencias y la descuidada atención a los enfermos requerían actuar con premura y delicadeza.Pero las presiones hicieron que pasado un tiempo los varones abandonaran el hospital. En cambio las mujeres, con María al frente, prosiguieron su incansable labor.La Madre Rafols pasó por alto los infundados reparos de la Junta del hospital, que consideraban que actuaba al margen de su dictamen, y poco más tarde logró la conciliación con su sabiduría, prudencia y caridad. Pero siempre tuvo como péndulo sobre su cabeza la oposición de la Junta que le hizo sufrir y probó su virtud.Sus acciones no caían en saco roto y el obispo de Huesca le propuso crear en la ciudad un centro hospitalario similar al zaragozano.Por lo demás, fue una pionera para la época; abrió brechas para la mujer insospechadas anteriormente, se especializó en flebotomía, práctica quirúrgica de la sangría de uso habitual en la medicina de entonces, que validó con el examen oportuno.
Guerra de la Independencia
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Cuadro de la Madre Rafols, acompañada de dos monjas presentándose ante los franceses para requerirles ayuda para los heridos y enfermos, en la sitiada Zaragoza.

En 1808 se desencadenó la Guerra de la Independencia, y cuando las tropas napoleónicas sitiaron Zaragoza, su caridad y valentía alcanzó cotas muy altas, especialmente cuando el Hospital fue bombardeado e incendiado por los franceses.Entre las balas y las ruinas expuso su vida para salvar a los enfermos, pidió limosna para ellos y se privó de su propio alimento. Y cuando todo faltaba en la ciudad, se arriesgó a pasar al campamento francés, para postrarse ante el Mariscal Lannes y conseguir de él, atención para los enfermos y heridos. Atendió a los prisioneros, e incluso intercedió por ellos, logrando en algunos casos su libertad.Esta imagen de la Madre Rafols, de gran fuerza plástica, continúa siendo impactante porque hay que tener en cuenta el momento histórico, la situación y el lugar en el que se produjo tal acto de valentía.
Represión
Al terminar la guerra, la nueva Junta rectora del hospital no tuvo en cuenta estos antecedentes heroicos, sino que oprimió a las religiosas. Apartaron al Padre Bonal, y el obispo Suárez de Santander, afín a los franceses, puso a la Madre Rafols en la tesitura de dimitir trasladándose a Orcajo, Daroca.Más tarde La Sitiada demandó la presencia de las hermanas en Zaragoza en 1813 para que se hicieran cargo de la casa de beneficencia.
Restitución
En 1825 pronunciaron sus votos de pobreza, castidad, obediencia y hospitalidad. Fue pionera en España de la vida religiosa apostólica en los primeros años del siglo XIX. se restituyó a María Rafols como superiora de la Congregación de Santa Ana. Durante once años se ocupó de los huérfanos y abandonados que se hallaban en la Inclusa que dependía del hospital de Hospital de Nuestra Señora de Gracia.
Imputación
En 1834 fue imputada por alta traición, acusada de conspirar contra la reina Isabel II e implicarla con los carlistas, por esas acusaciones fue recluida dos meses en la cárcel de Predicadores, donde confinaban a personas acusadas por la Inquisición. Después, y pese comprobarse que era un malévolo infundio, fue desterrada durante seis años en los que permaneció en Huesca en la casa de la Congregación que existía en esta ciudad.
Reparación
Con el cambio de gobierno regresó al hospital de Gracia en 1841 y fue destinada a la Inclusa. Se retiró en 1845, resentida su salud, y pasó una temporada en Belver de Cinca (Huesca); durante sus últimos años redactó escritos espirituales, falleció en 1853.
Héroes de los Sitios de Zaragoza
En 1908 tanto el Padre Bonal, con causa de beatificación abierta, como ella fueron proclamados «Héroes de los Sitios de Zaragoza».
Beatificación
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Sepulcro de la Madre Rafols

Fue beatificada por el Papa Juan Pablo II en 1994. Su fiesta se celebra el 5 de noviembre. Su cuerpo y su altar se hallan en la capilla del Noviciado de la Congregación de Hermanas de la Caridad de Santa Ana de Zaragoza.
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Fuentes
María Rafols Bruna.zenit.org
María Rafols Bruna. Gran Enciclopedia Aragonesa
María Rafols Bruna. Hagiopedia.blogspot.com
Madre Rafols. Chcsa.org
Editor: FRB